The Nature Conservancy México

Sistemas productivos sostenibles

La desforestación y degradación de los bosques son dos de las condiciones que disminuyen en mayor medida su función como almacenes de carbono y su papel para mitigar el cambio climático, así como asegurar el suministro de agua y alimentos de forma sostenible.

Una de las mayores causas de esta degradación es el cambio de uso de suelo, derivado de prácticas convencionales, principalmente en la agricultura comercial que aumenta día con día la expansión de la frontera agropecuaria.

Sabemos que no existe una sola receta, un solo modelo productivo que permita detonar los círculos virtuosos entre conservación de la biodiversidad y desarrollo económico. Hace falta fortalecer esos sistemas rescatando saberes, incorporando innovaciones, adaptándose a la realidad local, y aprovechando las inercias presentes. Por eso, promovemos un menú de opciones tecnológicas, basadas en los conocimientos y saberes de los productores, para promover los siguientes sistemas productivos sostenibles de la mano de las comunidades locales y los principales actores de la cadena agroalimentaria.

Capacidades locales para el Desarrollo Rural Sostenible

Redes de Innovación Territorial (RITER)

La colaboración multisectorial juega un papel muy importante en el manejo integral de los paisajes, ya que es a través del intercambio de saberes, información, tecnología y experiencias que se construyen capacidades de innovación orientadas al desarrollo sostenible.

En este sentido, estamos detonando Redes de Innovación Territorial (RITER), que promueven espacios para el encuentro e intercambio de conocimientos, buenas prácticas y tecnología sobre el manejo del paisaje y sistemas productivos sostenibles.

Para lograrlo, buscamos consolidar la interacción entre diferentes actores a diferentes niveles, como agricultores, proveedores de insumos, extensionistas, autoridades e instituciones públicas, las empresas, la academia y la sociedad civil.

Actualmente, estamos promoviendo RITER en los tres estados de la Península de Yucatán, Chiapas y en la comunidad de San Miguel Topilejo, en la Ciudad de México, en el marco del Fondo de Agua “Agua Capital”